Programa de Pequeños Subsidios

En Chile, el Programa
de Pequeños Subsidios, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente
Mundial (GEF) y administrado por el Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo (PNUD), cumplió 13 años de operaciones el 2007. Sus áreas
focales principales en Chile son la conservación de la biodiversidad, la
mitigación del cambio climático y la degradación de suelos y tierras.
La premisa del PPS es que los problemas ambientales mundiales solamente
pueden ser enfrentados si las comunidades realizan actividades que
mejoren su entorno inmediato así como su calidad de vida. Para ello, el
PPS otorga recursos por un máximo de US$50,000 a proyectos seleccionados
en un concurso.
El/la
Coordinadora Nacional y el Consejo Nacional – integrado por
representantes del Gobierno, del PNUD, de la sociedad civil y del sector
académico – velan porque se practiquen los procedimientos
participativos, democráticos, flexibles y transparentes, que son el
enfoque central del PPS.
Los criterios de elegibilidad de los proyectos se refieren a la
participación de la comunidad, asociatividad, idoneidad de los
organismos proponentes, equidad de género, disminución de la pobreza,
pertinencia cultural, sustentabilidad, sostenibilidad y replicabilidad.
El sello característico de los proyectos PPS es el protagonismo que se
asigna a las comunidades ejecutoras.
Los primeros diez años del PPS
En sus primeros diez años el PPS de Chile financió directamente 114
proyectos, por más de US$ 3 millones y por alrededor de US$5 millones si
se incluye el co-financiamiento.
Ha habido proyectos en prácticamente todas las regiones de Chile,
excepto en la Región XII. Las regiones con el mayor número de proyectos
fueron la X, IX, V, y IX región, siendo la X región la que concentra el
mayor número de proyectos. Sesenta y seis por ciento de ellos fueron en
el área de biodiversidad y un 25% en cambio climático. Sesenta y un por
ciento correspondieron a organismos comunitarios o comunidades de base y
un 33% a organizaciones no gubernamentales.
Entre los 16 proyectos analizados en el libro
Medio Ambiente y
Comunidad: Los diez años del Programa de Pequeños Subsidios en Chile
(2004) están la protección participativa de bosque nativo en La Paloma,
X Región; el plan de gestión ambiental para la comunidad de Quintay, V
Región; el plan piloto de aprovechamiento de la fibra de Vicuña en la I
Región; y el proyecto que ha difundido cocinas solares en el valle del
Elqui, IV Región.
Los proyectos estudiados
en los que ha existido un mayor acceso, pero sustentable, de las
comunidades pobres a los recursos naturales se caracterizan por:
-
La existencia de
una organización fuerte, con líderes con capacidad de gestión, con
participación activa de las bases y/o directivas;
-
la existencia de
un equipo profesional o institución asesora que tenga buenas
relaciones con los miembros de la comunidad u organizaciones
productivas;
la integración efectiva de la dimensión económica con la ambiental;
-
la preexistencia
de una identidad cultural que sustenta las nuevas prácticas;
-
el protagonismo de
la comunidad destinataria, particularmente si el proyecto es
ejecutado por organizaciones de base;
-
la pertinencia
para la comunidad del objetivo del proyecto.
Entre las dificultades
identificadas en el primer decenio del PPS en Chile están la falta de
capacidad de las comunidades de manejar los fondos directamente y el
hecho que los procesos de cambio y la corrección de ciertos problemas
ambientales suelen requerir más de los dos años que duran los proyectos.
Los desafíos hacia el
futuro enumerados por Alejandra Alarcón, la actual Coordinadora
Nacional, son:
-
una cartera de
proyectos más equilibrada e integrada;
-
tener proyectos en
todas las regiones;
-
seguir promoviendo la
movilización de recursos, incluido el cofinanciamiento;
-
promover nuevas
alianzas estratégicas;
-
difundir el programa
y los proyectos individuales; y
-
reforzar la educación
ambiental, entendida como un proceso que dura todo el ciclo del
proyecto.